viernes, 8 de junio de 2007

El trapecio del amor


Sólo quedaba un minúsculo destello de luz, la cual por cierto, era opaca, la ocasión que instantáneamente me enamoré de aquella mujer. Y es que al parecer no había existencia alrededor de nosotros; todo era tan mágico, tan celestial... la tarde que frente a mí tuve al amor de mi vida.

Habrán sido unos cinco minutos lo que duró tan memorable suceso; recuerdo bien que ella vestía un inocente traje rosa con brillos dorados, el tono de su piel parecía haber sido recién acariciada por el sol; que decir de su cabellera que simulaba el correr del arroyuelo más hermoso que jamás tuve a la vista, aunado a un negro tan notcturno; aquélla espalda al descubierto que excitaba porque sí, con la mirada de una pantera al descubrir a su próxima presa.

También recuerdo que el instante que compartímos, fue propio de una melodía de desafío, pero a la vez de cautela, y que ella me dijo con la fuerza de su espalda, que me deseaba sexualmente; que me quería para toda su vida; que anhelaba que mis manos fueran para ella.

Sin embargo, cuando aquél subliminal mensaje fue recibido en mi; la luz opaca se volvió intensa, la soledad se colmó de harta presencia, y un payaso salió a conquistar a toda la audiencia. Así fué el día que me enamoré de esa mujer que arribó al trapeció del amor.

3 Comments:

Blogger Chai late said...

Espero que hagan sus malabares juntos por mucho tiempo...

Saludos!!!

6:02 PM  
Blogger El disfraz said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

9:13 PM  
Anonymous MoNeT said...

realmente me fasina!! t tengo una gran admiracion y me siento sinceramente alagada de contar contigo... t adoro amigo... t mando 1 besotote...eres increible!!

6:04 PM  

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